CINERSIS

Sunday, September 17, 2006

EL REY DE LOS HUEVONES

Debo decir una sola cosa... Que desde que realizó la obra de teatro La Negra Ester no le había visto a Boris Quercia un trabajo tan convincente... No quiero decir con esta frase que sea mal actor, es solo que... Mírenle la cara... ¿Cierto que la tiene de huevon?... Cuando hizo la obra dirigida por el mítico Andrés Perez interpretó a Roberto Parra, un famoso folclorista chileno, hermano de la también admirable Violeta Parra... Verlo en el escenario era ver al tío Roberto, era escuchar al tío Roberto, era sentir al tío Roberto... Era retroceder unos cuantos años en el tiempo y ser espectadora directa de la historia que El Gran Circo Teatro relataba. Si po... ahora, es como ver al más huevon de los huevones invadir la pantalla para que tú digas desde el primer minuto de película: "Por la cresta el hombre huevon"....
Yo llegué al estreno el 31 de agosto a mi ya habitual CINEMUNDO, saqué mi platita de la billetera, hice mi correspondiente fila y el huevon de la boletería me dijo:

"¿Para que película?" "Para El Rey de los Huevones, por favor" Entonces el aweonao me queda mirando y me dice:
"Presentía que tenia cara de
huevón, señorita pero nunca me lo habian dicho a la cara"... pffff... jajajajaja.

Al final, esta película se te metió por osmosis, porque durante casi un año que este huevon anduvo por todos los canales de televisión con su coronita de huevón, su polerita proclamándole El Rey de los Huevones... Hasta un seminario hicieron para hablar de la palabra HUEVÓN, que según la RAE (Hasta los españoles saben lo que es ser huevón... jajajaja) es:
Huevón, na.
1. adj. vulg. perezoso (tardo). U. t. c. s.
2. adj. despect. vulg. imbécil (alelado). U. t. c. s.
3. adj. Hond. y Nic. Animoso, valiente.

Digamos que el huevón de la película era animoso, valiente y sobre todo... Bueno... BUENO, BUENO, BUENO, como el pancito...
La película se trata de un taxista que un día se encuentra con una atractiva chica peruana en el aeropuerto de Santiago, la cual le encarga a su hijito de seis años... Es así como en el resto de la película pasa las mil y una aventuras con el pequeñito, para el cual él no es El Rey de los Huevones... Sino que El Rey de los Güenones... jajaja... que ternura!!!
Lo bueno que tiene esta película es que no te das ni cuenta de como se te pasan los minutos viéndola, es decir, cuando ya llega el final no parece que hubieses estado casi dos horas sentada en la butaca riéndote como loca por todo lo que ocurre.
Tal vez no sea antojadizo decir que es una buena película... que vale la pena ir a darse una vuelta por el cine para ir a ver la historia de este taxista que un día encontró 24 millones de pesos y los devolvió, lo cual le valió el apodo que le da nombre a esta película: "EL REY DE LOS HUEVONES"...

A mi solo me queda decir...

Huevones como ese nunca había visto... Y pensar que yo fui una de los siete huevones que estuvieron en la sala de cine riéndose como huevones cada vez que a este huevon se le ocurría alguna huevada.... jajaja

Así es la vida.